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miércoles, 8 de diciembre de 2021

Hoy es una buena noche

Hoy me siento ligero, como hacía tiempo... No me preguntes a dónde vas porque seguro que es en la otra dirección, a contracorriente y sin ton ni son. Dibujando el aire para que la mariposa se alce en ese aleteo sin sentido, sin destino aparente pero de rumbo fijo.

Hoy pensé en las manecillas del reloj, todas las vueltas que da insaciable alrededor de ese mismo siete... ¿Nunca se preguntará por tres más del veintidós?

Mañana será... lo que quiera que sea o lo que tenga que ser.

Pero hoy no hice nada, me dejé embaucar por el tiempo y no lo he sabido domar. Arrastrado por el anhelo del recuerdo de momentos fui guiado hasta este lugar, que es el único que tengo, tapado hasta arriba, confluyendo segundos y sueño.

Buenas noches.


sábado, 4 de diciembre de 2021

Satisfaaa... que?

Todo comenzó con una elección sencilla, sin capacidad ni pretensión pero con una ilusión. Luego fueron tardes con dedos cortados y miradas a contraluz, puestas de un sitio para otro y frustraciones contra la pared, pero ahí estaba resistiendo el tirón.

No había arte en las líneas de aquel pedazo y menos en estas manos, pero sí toda una intención. Mientras... la creación dejó todo lleno de retales: en la habitación y en el salón, hasta en la azotea, arrastrados por esa bola de pelo incansable de mirada zalamera... y un achuchón que se llevó. Fueron tardes divertidas.

¿A quién no le gustaría hacer y saber hacer tantas cosas...? Como fabricar un cohete interdimensional o inventar una máquina para recordar o unas manos que pudieran tallar, pero no. Tocó nacer sin la habilidad pero con toda una capacidad... que nada tiene que envidiar.

Siiiiiii... lo sé, está dentro y le cuesta salir, pero cuando lo hace... cuando lo hace ¡es pura imaginación! Como un mundo mágico lleno de trolls de colores, jajajaja. Viene y se va, pero en su instante de lucidez... ¡explota!, creando dentro de mí ese cosquilleo que me hace tan feliz.

Creo que lo llamaré satrollsfacción.


jueves, 2 de diciembre de 2021

Hoy he escuchado.... Mueren las personas, no muere el amor.

domingo, 28 de noviembre de 2021

¿Lo entendiste?

En busca de silencio... o al menos de atenuar esta voz ingrata que liquida la coherencia y que no es capaz de convivir con esa otra parte. ¿Y hacer algo para llenar el vacío? Sería como dejar el ruido en la puerta sobre ese felpudo pisoteado; tarde o temprano tendrás que salir y allí estará esperándote cada vez que bajes la mirada. No funcionará... ni siquiera mirando hacia otro lado, ignorarlo no es una opción.

¿Llenar lo que no se llenó? No hay cubo lo suficientemente grande para achicar tanta agua de la bodega, ni viento que mueva esa vela, ni corriente que tire de este timón.

La deriva. Podría ser una solución, la más fácil y la que produce menos dolor. Levantar el pie del acelerador y punto muerto, con un sonido que neutralice la imaginación como el gong, aniquilando tus ondas cerebrales y sexuales, asesinando lo poco de espíritu que queda para renacer como un almanpena. ¡Qué feliz!

Dónde andas, amigo mío, ¿ya has quedado vacío y en silencio? ¿Encontraste respuesta a tus preguntas de hombre o sigues aún con las de gazapillo? Te mordieron los lobos, ahora te lames y no lo viste venir... pero qué bella es la vida y qué sonrisas ha dado, casi las mismas que han quitado... pero qué bello es sentir. Siempre te gustó quitarte las postillas sin esperar a ver la cicatriz y ahí tienes, amigo, la experiencia.

Párate, mi niño, para de sentir. No vas a crecer más, no sé en qué momento te estancaste, no sé en qué instante dejaste de entender que la vida es tuya y solo para ti está. ¿No te has cansado aún de llorar en tu silencio, cerrado en tu mundo, en tu habitación, en tu cama? Sé lo que lo odias y que no es lo que esperabas, ¿pero qué has hecho tú?

Sé cómo te sientes, te conozco bien. Estuve allí ese día cuando creías que nadie te miraba, a tu lado llorando junto a ti, abrazado bajo tu camisa sintiendo tu piel y escuchando cómo tu corazón latía a descompás. Perdió su ritmo por un instante y lo único que deseabas era que volviera a latir con esa música que tanto nos gustaba.

Ya has salido, amigo, no vuelvas.

lunes, 15 de noviembre de 2021

Chapotear y chapotear, ¡ahógate de una vez con dignidad¡

Se va, la ola que te golpea distraído vuelve a su mar, con la misma fuerza e intensidad... se va.

Sus besos, esos y ese olor que te invitan a tocar... se lo lleva todo, hasta su sabor a sal.

Me quedo con el resto o los restos, a saber... lo que es seguro es que con una mano delante y otra detrás.

No supe nadar, ni a favor ni contra marea, esa es la única verdad. Me jondeó la ola por la orilla, tragué agua hasta vomitar y luego está la arena... por toda la cabeza, ojos y hasta en los bolsillos la tengo que encontrar.

Aquel velero que mendigaba un soplo hacia aguas por doquier y allí uno achicando despacio... tan despacio.

Demasiada agua o demasiada tierra, qué más da... me quedo con mis ahogadillas, mi no dar pie y el chapotear buscando un punto que ya no está.


martes, 2 de noviembre de 2021

Llévame al sur

Se han olvidado de mí esta noche y vienen para atormentar, sin lluvia ni viento no crujen sus ventanas, pero sí noto el escalofrío del silencio antes de la tempestad.

Vuela suave sobre la efigie inmortal, despliega sus alas mientras absorbe sus colores cálidos, ocultando tras ellas sus miedos y recelos, haciendo suyo todo este dolor imperecedero.

Guarda su silencio entre una armonía suave que inunda sus sentidos, empañando unos ojos perdidos, fríos... que entre letras buscan un sentido, uno que no encuentran.

No olvides a quien te anhela, tú que eres inalcanzable para este letargo, y vuelve a estas noches que pronto se harán frías... déjame dormir una vez más entre tus regazos con estos sueños incumplidos y llévame tan lejos como puedas, más al sur de esta tierra perdida.


domingo, 8 de agosto de 2021

El Sueño de Mercutio

Sin duda te ha visitado la reina Mab, nodriza de las hadas. Es tan pequeña como el ágata que brilla en el anillo de un regidor. Su carroza va arrastrada por caballos leves como átomos, y sus radios son patas de tarántula, las correas son de gusano de seda, los frenos de rayos de luna; huesos de grillo e hilo de araña forman el látigo; y un mosquito de oscura librea, dos veces más pequeño que el insecto que la aguja sutil extrae del dedo de ociosa dama, guía el espléndido equipaje. Una cáscara de avellana forma el coche elaborado por la ardilla, eterna carpintera de las hadas. En ese carro discurre de noche y día por cabezas enamoradas, y les hace concebir vanos deseos, y anda por las cabezas de los cortesanos, y les inspira vanas cortesías. Corre por los dedos de los abogados, y sueñan con procesos. Recorre los labios de las damas, y sueñan con besos. Anda por las narices de los pretendientes, y sueñan que han alcanzado un empleo. Azota con la punta de un rabo de puerco las orejas del cura, produciendo en ellas sabroso cosquilleo, indicio cierto de beneficio o canonjía cercana. Se adhiere al cuello del soldado, y le hace soñar que vence y triunfa de sus enemigos y los degüella con su truculento acero toledano, hasta que oyendo los sones del cercano tambor, se despierta sobresaltado, reza un padrenuestro, y vuelve a dormirse. La reina Mab es quien enreda de noche las crines de los caballos, y enmaraña el pelo de los duendes, e infecta el lecho de la cándida virgen, y despierta en ella por primera vez impuros pensamientos.

Pasaje de Romeo y Julieta, acto I, escena IV: el discurso de Mercutio sobre la reina Mab.



sábado, 31 de julio de 2021

Un día más

¿Recuerdas...? ¿Esa primera vez que viste aquellas luces de una ciudad en tu primera noche lejos de casa? ¿La sensación de romper sobre tus dedos las primeras olas de un verano cualquiera? ¿Ese beso con el que mides el resto? ¿El olor de la primera lluvia en otoño?

Hoy... hoy han aflorado un poco esas primeras veces, en las que tus oídos eran acariciados suavemente por un leve susurro, hasta tal punto de ordenar lo desordenado y lo ingobernable. Al instante de hacerte recordar que sentía tu piel con la sensación de sábanas recién recogidas del alambre.

Hoy ha sido un día más...

jueves, 22 de julio de 2021

Su calor.

Anoche, solo con mis infinitos dilemas, me metí en la cama; con una ausencia irremplazable me escurrí entre las sábanas... Cuando desperté sentí el calor de ese animalito, que seguro eché frustrado de mi lado cien veces, pero allí estaba, enroscado entre la almohada y mi brazo, apretado contra mí. Y lloré...

Luego me arañó, mordió y le grité, pero hubo un instante donde creí y eso me bastó.


domingo, 18 de julio de 2021

Implosión

Quiero hacerme un ovillo, enroscarme como un caracol a su ritmo de puesta de sol en el cabecero de esta cama y encoger mis pies como aquella bruja bajo la casa de Dorothy... que de repente comience a llover y a soplar el viento del norte, con su silbido ondulante dando un tono mayor y acompañado, como cada noche, por esa lechuza vigilante desde su antena oxidada.

Quiero que sea de tal manera que sea capaz de tocarme con la nariz el codo, tan fuerte como para ser capaz de ver estrellas con estos ojos cerrados... apretar y de repente, al soltarlo, quede todo en blanco, libre de tensión pero lleno de sonidos.

Quiero recordar su silencio...


miércoles, 2 de junio de 2021

Sabes tú algo

¿Qué sabes tú de mí, amigo mío, del agua que bebo o el aire que respiro?
¿Te has preguntado por esta ilusión, ignorante artificio del sistema?
¿Qué conoces tú de mis sueños, ser ingrato y egoísta que respiras robando la vida?
¿Te has molestado en escucharme, solo preocupado de líneas presuntuosas y retahíla infinita?

¡Aprende a coger el aire con las manos para mirarme a los ojos y a saborear el silencio para oír mis palabras!
Desengáñate, amigo mío, nunca entenderás lo que entiendo, porque tu vista no alcanza el horizonte, tus oídos están sordos a la voz, tu gusto está demasiado refinado y a tu tacto parece que se le olvidó algo.

Alzheimico de la vida, ¿cómo has podido olvidarla antes de empezar?


maldito mostruo...

El silencio acomodado se hace parte del tiempo que sostiene este minutero, viene con cada solsticio convertido en ese ser imperecedero para mecerte y hacerte dormitar en un susurro.

Canta sus nanas este monstruo del segundero, arrastrándote mar adentro, perdiendo las líneas hasta este punto sin retorno, de la vuelta al lugar que tan poco ansías pero tanto echaste de menos.

Creíste impasible que nunca te alcanzarían sus dedos huesudos.
¡Oh, monstruo del tiempo! A cuántos te llevaste a tus arenas baldías, tierras sin sombra, agua ni chumbera.

¡Oh, monstruo del silencio! ¿Dónde escondes los sonidos perdidos de palabras vacías, paladares secos y sonidos frenéticos?

¡Oh, monstruo mío! Enseñame a volver al tiempo de las pasiones para olvidar cómo esta rutina me sumerge en el abismo de la indiferencia.



 

domingo, 2 de mayo de 2021

Olas contra muros

La vida es fantástica, todo lo que te ocurre y todos los retos que acabas superando te muestran el valor de las pequeñas cosas.

En su momento me enseñaron a buscar el origen de la causa de manera minuciosa, dando con lo que te motiva a hacer una cosa u otra, a entender por qué somos de una manera o de otra. Pero aún sigo sin poder categorizar ni aplicar ninguno de los métodos aprendidos con las personas, eso es porque somos seres cambiantes... Hoy algo es complejo y mañana puede ser tan sencillo... y no por eso debe estar mal, sino todo lo contrario; tenemos mucha facilidad para categorizar a las personas por esto.

Estamos vivos y nos adaptamos, entendemos cosas que antes no comprendíamos y eso nos hace crecer como humanos, cosa muy difícil en estos días donde la frivolidad está tan latente. Así que me sorprenden las personas que dejan ese egoísmo a un lado y se enfrentan a este nuevo reto con un espíritu libre, proyectando toda su energía de manera positiva a lo que está por acontecer.

Para la vida no hay una vara de medir, no es sano emitir juicios de valor o tener cierta predisposición a las personas y las situaciones, hay que saber moldearse y entender en qué momento estás tú y el que estás viviendo.

Cambiar es sano, es bello y te hace florecer. Te hace libre y capaz de tomar decisiones correctas para luego mirar atrás sin pena ni remordimiento, porque cambiar es parte de nuestra naturaleza y quien se resiste se construye un muro, te lo digo yo.

Uno tan grande que, aun siendo difícil crear una fisura, siempre puede encontrarse con el momento y la persona que sin esfuerzo entre por sus brechas y lo fracture, como las olas que combaten lentamente pero constantes contra las grandes rocas de los acantilados, al final siempre ceden. Se puede.


domingo, 28 de marzo de 2021

Vuela alto, vuela lejos, vuela en silencio...

Silencio, que el viento del norte se lleve este ruido, soplando fuerte pero calmado. Quiero verlo ir con sus corrientes naturales, seguidas estas por las golondrinas negras, buscando su curso, la ruta más cálida para comenzar, que llegue a su destino y descanse en silencio.


jueves, 25 de marzo de 2021

Se rompió

Hoy lloro, me retumban los oídos, suena música en mi cabeza y me pierdo en esta habitación sin velas.

Me siento en las escaleras a recordar, a pensar y creer que nada va conmigo, que todo es causalidad.

Mi infinita inconsciencia sigue dentro de mí, no me perdona y hurga en la herida para no dejarla cicatrizar y verla sangrar.

No sé si es frustración o la disolución en mi interior que no perdona mis tropiezos, no sé si es la vida que me trata sin respeto.

Miro el cielo, al vacío y no veo, no entiendo, no comprendo la niebla del amanecer que se levanta al atardecer, pero sigo aquí paciente con mi dosis de Dormidina.

Este olor está a mi alrededor, sigue mi estela por dondequiera que camine, acompañado de un gesto y un movimiento buscando un hedor algo mejor.

Me viene lo lejano, el inequívoco pensamiento infructuoso y permanente de no haber sido quien debiera para ser quien no soy.

Y luego estás tú...

Lejos... muy lejos ya, tan lejos que eres parte de las partes que hicieron de mí lo que jamás seré, un ente sin peso, un diablo sin infierno y un ángel sin cielo.

Y suena la música y me dejo llevar, entonces no sé si llorar... o llorar.

Me miento, me engaño y convenzo... me miro en el mismo espejo desde los cuarenta y tantos y sigo siendo el mismo sin techo... Frío en noches vacías, cálido en las noches de verano y solitario el resto del año.

Me odio a ratos vacíos, me quiero cuando soy capaz de dar, no acepto la improbable posibilidad, acepto la cruda realidad, quedando la infinita evidencia de la única verdad... que la soledad me crucifica cada noche, cada mañana, cada tarde, sin pararse a pensar en esta fragilidad.


sábado, 20 de marzo de 2021

Vuelve

Y todo vuelve... el aroma a primavera vuelve, las sensaciones vuelven, la nostalgia, el desasosiego y la armonía vuelven...

Pero nunca sabrán a sus delicias, al delicado aroma de las mañanas frías de pies cálidos, a sus besos y caricias infinitas, eso no vuelve... eso se difumina con el aroma del café, se desvanece junto al sabor del chocolate entre sus labios, se olvida con el último de sus abrazos.

El alma que está vacía se nubla y se escucha su llanto, una niebla gris envuelve esos ojos, abrazando un sinsentido al compás de unos pasos sin ritmo, al ritmo de unos pasos sin destino.



lunes, 8 de marzo de 2021

En nuestros recuerdos

Te escribo desde la oscuridad, absorto en el silencio y a sabiendas de que nunca se leerá.

Te escribo desde la tranquilidad, con la mirada entumecida por el tiempo y una respiración suave que se perdió este invierno.

Te escribo con carboncillo en este muro apagado, donde apenas se aprecian las hendiduras desiguales de estos trazos, nacidos salvajes de nuestras manos.

No se pueden borrar, se quedarán hasta que sus dedos huesudos acaricien la soledad de mi silencio para susurrar viejas nanas ya extintas, se quedarán en nuestros recuerdos.


domingo, 7 de marzo de 2021

Matarife ve despacio

Qué sensación más absurda... un punto entre el nerviosismo impaciente y el «¡corre lo más rápido que puedas!».

Ya desde aquí se nota el aroma a matadero, con ese ligero sabor a hierro que te deja entre los dientes mientras ves cómo el matarife desenvaina sus cuchillos de acero... y lo ves venir, pero tú allí sigues impasible, con toda entereza, como si tus principios valieran más que un cuarto y mitad de algo que ya das por perdido. Y sí... Así es, ya que lo único que quedará de ti serán piezas.

No te aprietes tú mismo el nudo, ¿no te pesa...? Que lo lleve otro, ya puestos libérate de esa carga, que sea tu verdugo el valiente, que yo me quedo en mi silla de nea, puede que de puntillas y con la cuerda tensa, con la falsa esperanza de que aguante mientras espero un Robin, pero solo son mis fuerzas.

¿En mi cabeza? Una vida ajena llena de cuentos infantiles, ¿qué esperabas? ¡Todo mentira! Solo estás tú, la cuerda y una certeza, la del hierro frío que recorrerá mi cuello. Así que libérame de la atadura, de la falta de pasión, de la mente traicionera y del miedo a dar una opinión... nadie vivirá por las ideas, una vida o tus creencias, no te faltes, amigo, y que otro aguante esa cuerda.


La tendencia natural de las cosas

Rompió en la orilla con todas sus fuerzas,
se llevó el castillo de arena anegando sus cuevas,
murió con la misma virulencia con la que nació,
y ahora vuelve al mar lentamente para ocupar resignado el lugar del que escapó.


viernes, 5 de marzo de 2021

Entiéndelo ya...

Cómo pesa el silencio que se adueña de esta respiración fría, una apatía que acompaña en noches melancólicas, del rebuscar en los bolsillos el calor de tu piel sin vida.

Se agita tu cuerpo buscando de un lado a otro y solo encuentras el olor al vacío que dejan estas sábanas muertas, entonces suspiras con el alma y te aprietas los ojos para encontrar en un infinito estrellas... rojas y amarillas, blancas y violetas, no brilla ninguna de ellas.

Y entonces se escucha el silencio... tu respiración, el pensar, el viento... unos latidos de un corazón algo calmado, algo quieto, algo cansado pero vivo, con el perpetuo movimiento que le da a tu cama, sin cesar ese ritmo frenético que te mece cada noche para convertirlo en un único instante, que tal como va se viene.

Se adueña de tu mente, de cada célula de un cuerpo hastiado hasta que te estremeces y luego te abandona... Lo hace sin avisar, despreocupada y fiel a su costumbre de dejarte en alta mar con velas sin gobernar. Se va... Se va para que no la busques, para que la olvides, para que entiendas de una vez que es parte de ti y que a ti vuelve como un ciclo, así que acéptala porque te acompañará hasta el final.


viernes, 12 de febrero de 2021

Puaggg

Es igual que cuando apagas el último interruptor que te quedaba encendido,
se crea ese silencio con ese pitido que nada lo acompaña y del que te quieres liberar,
pero no puedes, imbécil, no puedes porque sigues enchufado.

Enchufado al cotilleo, a los 280 caracteres o a un filtro que te dejará vendido,
mi alegría es que escribo para mí, nadie lo leerá y eso en cierta manera me tranquiliza.
Lo sabes, vives sumergido en esa espiral de aburrimiento que te ha dado la red, que neutraliza la creatividad y originalidad de tu lóbulo lateral inferior izquierdo muy cerca de los pelillos del coraje,

abandona y comienza.