Se siente grande, enorme. ¿Me habré confundido? La nostalgia me acompaña cada día y me siento amar el mundo. Luego huye despavorida para esconderse detrás del futón, calentita y triste.
La miro, siento pena. La toco y siento estupor, la olvido y caigo en un infinito triángulo sin vértices.