Silencio, que el viento del norte se lleve este ruido, soplando fuerte pero calmado. Quiero verlo ir con sus corrientes naturales, seguidas estas por las golondrinas negras, buscando su curso, la ruta más cálida para comenzar, que llegue a su destino y descanse en silencio.
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domingo, 28 de marzo de 2021
jueves, 25 de marzo de 2021
Se rompió
Hoy lloro, me retumban los oídos, suena música en mi cabeza y me pierdo en esta habitación sin velas.
Me siento en las escaleras a recordar, a pensar y creer que nada va conmigo, que todo es causalidad.
Mi infinita inconsciencia sigue dentro de mí, no me perdona y hurga en la herida para no dejarla cicatrizar y verla sangrar.
No sé si es frustración o la disolución en mi interior que no perdona mis tropiezos, no sé si es la vida que me trata sin respeto.
Miro el cielo, al vacío y no veo, no entiendo, no comprendo la niebla del amanecer que se levanta al atardecer, pero sigo aquí paciente con mi dosis de Dormidina.
Este olor está a mi alrededor, sigue mi estela por dondequiera que camine, acompañado de un gesto y un movimiento buscando un hedor algo mejor.
Me viene lo lejano, el inequívoco pensamiento infructuoso y permanente de no haber sido quien debiera para ser quien no soy.
Y luego estás tú...
Lejos... muy lejos ya, tan lejos que eres parte de las partes que hicieron de mí lo que jamás seré, un ente sin peso, un diablo sin infierno y un ángel sin cielo.
Y suena la música y me dejo llevar, entonces no sé si llorar... o llorar.
Me miento, me engaño y convenzo... me miro en el mismo espejo desde los cuarenta y tantos y sigo siendo el mismo sin techo... Frío en noches vacías, cálido en las noches de verano y solitario el resto del año.
Me odio a ratos vacíos, me quiero cuando soy capaz de dar, no acepto la improbable posibilidad, acepto la cruda realidad, quedando la infinita evidencia de la única verdad... que la soledad me crucifica cada noche, cada mañana, cada tarde, sin pararse a pensar en esta fragilidad.
sábado, 20 de marzo de 2021
Vuelve
Y todo vuelve... el aroma a primavera vuelve, las sensaciones vuelven, la nostalgia, el desasosiego y la armonía vuelven...
Pero nunca sabrán a sus delicias, al delicado aroma de las mañanas frías de pies cálidos, a sus besos y caricias infinitas, eso no vuelve... eso se difumina con el aroma del café, se desvanece junto al sabor del chocolate entre sus labios, se olvida con el último de sus abrazos.
El alma que está vacía se nubla y se escucha su llanto, una niebla gris envuelve esos ojos, abrazando un sinsentido al compás de unos pasos sin ritmo, al ritmo de unos pasos sin destino.
lunes, 8 de marzo de 2021
En nuestros recuerdos
Te escribo desde la oscuridad, absorto en el silencio y a sabiendas de que nunca se leerá.
Te escribo desde la tranquilidad, con la mirada entumecida por el tiempo y una respiración suave que se perdió este invierno.
Te escribo con carboncillo en este muro apagado, donde apenas se aprecian las hendiduras desiguales de estos trazos, nacidos salvajes de nuestras manos.
No se pueden borrar, se quedarán hasta que sus dedos huesudos acaricien la soledad de mi silencio para susurrar viejas nanas ya extintas, se quedarán en nuestros recuerdos.
domingo, 7 de marzo de 2021
Matarife ve despacio
Qué sensación más absurda... un punto entre el nerviosismo impaciente y el «¡corre lo más rápido que puedas!».
Ya desde aquí se nota el aroma a matadero, con ese ligero sabor a hierro que te deja entre los dientes mientras ves cómo el matarife desenvaina sus cuchillos de acero... y lo ves venir, pero tú allí sigues impasible, con toda entereza, como si tus principios valieran más que un cuarto y mitad de algo que ya das por perdido. Y sí... Así es, ya que lo único que quedará de ti serán piezas.
No te aprietes tú mismo el nudo, ¿no te pesa...? Que lo lleve otro, ya puestos libérate de esa carga, que sea tu verdugo el valiente, que yo me quedo en mi silla de nea, puede que de puntillas y con la cuerda tensa, con la falsa esperanza de que aguante mientras espero un Robin, pero solo son mis fuerzas.
¿En mi cabeza? Una vida ajena llena de cuentos infantiles, ¿qué esperabas? ¡Todo mentira! Solo estás tú, la cuerda y una certeza, la del hierro frío que recorrerá mi cuello. Así que libérame de la atadura, de la falta de pasión, de la mente traicionera y del miedo a dar una opinión... nadie vivirá por las ideas, una vida o tus creencias, no te faltes, amigo, y que otro aguante esa cuerda.
La tendencia natural de las cosas
Rompió
en la orilla con todas sus fuerzas,
se llevó el castillo de arena anegando sus cuevas,
murió con la misma virulencia con la que nació,
y ahora vuelve al mar lentamente para ocupar resignado el lugar del que escapó.
viernes, 5 de marzo de 2021
Entiéndelo ya...
Cómo pesa el silencio que se adueña de esta respiración fría, una apatía que acompaña en noches melancólicas, del rebuscar en los bolsillos el calor de tu piel sin vida.
Se agita tu cuerpo buscando de un lado a otro y solo encuentras el olor al vacío que dejan estas sábanas muertas, entonces suspiras con el alma y te aprietas los ojos para encontrar en un infinito estrellas... rojas y amarillas, blancas y violetas, no brilla ninguna de ellas.
Y entonces se escucha el silencio... tu respiración, el pensar, el viento... unos latidos de un corazón algo calmado, algo quieto, algo cansado pero vivo, con el perpetuo movimiento que le da a tu cama, sin cesar ese ritmo frenético que te mece cada noche para convertirlo en un único instante, que tal como va se viene.
Se adueña de tu mente, de cada célula de un cuerpo hastiado hasta que te estremeces y luego te abandona... Lo hace sin avisar, despreocupada y fiel a su costumbre de dejarte en alta mar con velas sin gobernar. Se va... Se va para que no la busques, para que la olvides, para que entiendas de una vez que es parte de ti y que a ti vuelve como un ciclo, así que acéptala porque te acompañará hasta el final.