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viernes, 12 de febrero de 2021

Puaggg

Es igual que cuando apagas el último interruptor que te quedaba encendido,
se crea ese silencio con ese pitido que nada lo acompaña y del que te quieres liberar,
pero no puedes, imbécil, no puedes porque sigues enchufado.

Enchufado al cotilleo, a los 280 caracteres o a un filtro que te dejará vendido,
mi alegría es que escribo para mí, nadie lo leerá y eso en cierta manera me tranquiliza.
Lo sabes, vives sumergido en esa espiral de aburrimiento que te ha dado la red, que neutraliza la creatividad y originalidad de tu lóbulo lateral inferior izquierdo muy cerca de los pelillos del coraje,

abandona y comienza.