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martes, 17 de enero de 2023

Nada dentro, nada fuera.

Te andas perdiendo en la inmensidad de un dedal, ¿por qué no vomitas el estupor de tu ira contenida, por qué no te pierdes definitivamente?

Desgarraré mi alma, me abriré en canal para explorar el tempo de un latido que sigue funcionando y apenas se oye, luego surcaré por el suspiro de esta frustración para fondear en aguas más profundas, bajo cualquier mar.
Me dibujaré una sonrisa para salir esta mañana, frente al espejo sonreiré. Será una mentira cruel que me perseguirá hasta el anochecer, que ocultará solo para ellos lo que no hay dentro de mí.

Que suene un violín ya...


domingo, 1 de enero de 2023

Sin miedos, imaginé.

Imaginé por un momento cómo la desnudaba, cómo de suave sería desgarrar cada uno de los velos de un alma pura, llena de dolor... con aquella herida. Imaginé cómo sería esa risilla al sentir mi respiración tan cerca, tan cálida, sintiendo cómo se deslizan sus dedos entre las sábanas buscando dónde agarrarse porque siente que vuela, sus ojitos clavados en algún lugar infinito que iban cerrándose para evadirse de ese lugar del que ya nada espera.

Imagino a cada instante cómo son esos besos, dónde irán posándose para ir tejiendo y aliviando un cuerpo rehecho, que junto a caricias la recorren para despojar nuestros miedos. Imagino en sus mejillas unas lágrimas que brotan dulces y que no dejo reposar sobre sus labios; antes las saboreo mojando estos míos... Así los saborearé una sola vez.

Imaginaré llegar juntos al alba, enroscado a su cuerpo que tenue pide este calor. Imaginaré fugazmente que es real y soy el primero en mostrarle lo sencillo que puede ser amar... Pero, como buen sueño que es, se diluirá y olvidará rápidamente antes de poderlo recordar.


Comprender.

Empiezas a buscar y encuentras por este camino lugares en los que creí que ni debí entrar y entré. Comienzas a comprender que no hay razón para estar, que este viaje se va y no te permite el lujo de esperar, que cada instante te arrastrará al siguiente con un llanto, una sonrisa... Todo está lejos de tu control y esto es lo que te ayudará a entender.

Te haces viejo, quieres permanecer inmóvil en este preciso momento y es entonces cuando comprendes que el amor es la recompensa, que ese último instante es el que endulzará los labios y es lo único que conservas, que este último instante es con el que te quedas.

No buscaré en calles vacías, no insistiré... Siempre seré demasiado joven en este suspiro para entender que la vida es un sueño que me tocó vivir buscándome a mí mismo, así que por mí está bien.