Empiezas a buscar y encuentras por este camino lugares en los que creí que ni debí entrar y entré. Comienzas a comprender que no hay razón para estar, que este viaje se va y no te permite el lujo de esperar, que cada instante te arrastrará al siguiente con un llanto, una sonrisa... Todo está lejos de tu control y esto es lo que te ayudará a entender.
Te haces viejo, quieres permanecer inmóvil en este preciso momento y es entonces cuando comprendes que el amor es la recompensa, que ese último instante es el que endulzará los labios y es lo único que conservas, que este último instante es con el que te quedas.
No buscaré en calles vacías, no insistiré... Siempre seré demasiado joven en este suspiro para entender que la vida es un sueño que me tocó vivir buscándome a mí mismo, así que por mí está bien.
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