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miércoles, 11 de febrero de 2026

Hada chalada de mis sueños

Podrías haber sido una simple locura en una tarde de lluvia, o eso pensé. Tan loca que parecías fugada de lo más oscuro y profundo de Arkham, nubes blancas rozando sus mejillas capaces de hacer sentir sus mentiras como mi única verdad.
Chalada, tanto como para pasear tan ligera y desvergonzada, sin los miedos y con esa sonrisa perspicaz. Hada pícara capaz de mirar entre los dedos sin el temor a mostrar un rubor que desconoces, ni tan siquiera con el miedo para ocultar esa pose que evita que tus encantos se trencen con miradas escondidas y desconocidas.

Amo cómo desapareces ante mí, eres el sueño que acepté y al que me convencí de no volver más, nunca más como a este maldito instante en que estoy. Maldita sea.

Lo acepté.
Hada chalada de mis sueños que con tu mentira dices la verdad.


viernes, 30 de enero de 2026

Querida Julliet.

Me dirijo a ti hoy porque me acabo de perder.

Me miro y no veo más que la simpleza en estos ojos. No encuentro en mis sentidos lo que tanto anhelo, ¿mi locura se fue? Será este lugar... o será la brisa que cada mañana me lleva más lejos de esos ojos tuyos.

Quisiera escapar, desaparecer de este maldito rincón y dejarme llevar por cualquier corriente, vivir y fondear en aguas más profundas.
¿Mi deseo? Escuchar estos pensamientos por encima de esa cruel melodía. Harto, hastiado de cada amanecer... siempre igual, distinta sintonía con la misma música, distinto día del mismo atardecer.

Quiero apagarlo, así que muéstrame de nuevo el lugar donde se esconde el interruptor y, de paso, no te olvides de ofrecerme el placer de tu mirada, tus caricias meticulosas que sinuosamente recorrían mi cuerpo, esa sonrisa dura y difícil, esos labios... Sí, por favor, de esos labios.
Me acabo de encontrar en tus pensamientos, curioso, ¿verdad?

Pero no más a tu lado Julliet.


sábado, 18 de octubre de 2025

¿Te lo puedes creer?

Pues eso, que me acabo de mirar en el espejo y me he visto guapo, no sé si sería la camisa negra que tan bien me queda, este pelo rizado alborotado con las primeras canas que se ven venir, la barba desaliñada y tan extraña que me crece o la música que estaba sonando de fondo... Pero créetelo, ha sido así.
Voy a aprovechar y salir a tomar una caña, a ver si se me pasa, que no tengo ganas de que se me suba a la cabeza, que me conozco y al final acabaré haciendo daño a alguna pobre florecilla por culpa de mi súper ego.

Quitarsus, que voy sin pedir permiso...


viernes, 13 de junio de 2025

Gracias por la vida.

¿Todo era tan grande? No lo recordaba así. Qué gigante te veía y qué pequeño me sentía. Todavía escucho su silencio y su risa. Con esos pequeños ojos llenos de vida que no querían marchar. Qué pequeño te vi allí y qué insignificante me siento aún. Gracias por esperarme hasta el final, gracias por enseñarme a vivir a tu manera.

Te amo, mi pequeño gran hombre.


Tontura la mía, la que me sonríe.

He visto hoy tantas cosas extrañas, absurdas y sin sentido que pocas ya asustan. Herramientas que controlan tu tiempo y otras que te dejan abducido, absorto... con unas luces capaces de controlar lo escaso de tu pensamiento o, peor aún, de idiotizarte. Bueno, eso en el mejor de los casos.

He conocido personas que se quedan y otras que se marchan, lugares a los que siempre querré volver y otros que quedaron atrás sin pena. Al final, sin mirar atrás.
He hecho caminos tan sinuosos como divertidos, son los que menos me esperé. Los hice solo y otras veces acompañado, alegres o tristes. Nunca me aburrieron, los aproveché para que este pequeño mundo fuera entretenido y me hicieran creer, crecer.

Pero todavía no se ha inventado la máquina, menos aún el elixir que me cure esta loca tontura. He descubierto y aceptado vivir con ella; además, no me abandona ni se entristece ni espera nada de mí, de hecho me sonríe.


jueves, 22 de mayo de 2025

Filigranas en el aire.

Me vi sentado aquella tarde dibujando filigranas en el aire, el sentido de ser en ese preciso instante se contuvo en su más ínfima parte y se paralizó. No formaban aquellas nubes los sutiles dibujos que imaginé y menos aún olí la hierba de las primeras lluvias de septiembre, porque no llegaron las segundas.


jueves, 19 de diciembre de 2024

Y de repente...

¿Qué pensaste cuando creíste que ese último momento no llegaría para ti? Mientras... los días se hacían semanas y las semanas, meses. Lo que empezó a ser algo divertido se convertía en pura usanza, pasando de la apatía a un quiste en tu día a día.

¿Recuerdas cuando te levantabas aquellas mañanas de invierno? Daba igual el plumón o el peso de las mantas, daba igual la estufa o el chisporroteo de la lumbre, daba igual la bufanda o el jersey de lana. El fresco no se roba con plumas ni algodón, los pies siempre fríos siguen siendo la raíz de tu corazón.

Sin espejos nuevos, sin rutina, sin nada que mirar, sin nada que echar de menos. Con un jardín demasiado cargado de plantas para ocupar un único tiesto y demasiado pequeño para la única flor, un animal en el tejado que se escapa y no vuelve.

Y de repente apareció...