Normalmente no me siento a pensar, simplemente llega y ya está. Puede ser durante el día, paseando por la calle y escuchando los coches pasar; puede ser en mi habitación, sobre mi cama, escuchando a alguien cantar. Pero os aseguro que siempre me ocurre cuando me encuentro tranquilo, sin prisas, sin estrés, cuando no hay presión ni agobios. Simplemente llega y ya está.
No hay comentarios:
Publicar un comentario