Cómo acariciará el aire y cómo surcará las nubes para luego volver a contarlo.
Se desliza en el silencio para enredarse entre tus pies, subiendo por tu cintura y susurrando al oído.
Anda y
pon esa musiquilla para alegrarme el día, vente conmigo a caminar y olvidar por
esa senda que ayer descubrí mientras olía tus flores.
Buscar la calma en lugares inhóspitos y encontrar ruido, buscar hablar con el
mundo y hallar el silencio... Ya no sé dónde buscar, me paralizo y miro alto.
Siempre será un buen momento para contar estrellas, pájaros y tus malos pelos.
Sentarse para hacer nudos, sobar el barro y pintar de colores oscuros solo para engañar al inconsciente que te traiciona, como el vil ser que es... Así que tocas y das forma a lo que no se sostiene, usando la imaginación.
Me hablo
en tercera y pienso en primera.
Luego me dicen que piense, luego me hablan como si nada y así gira este... un
mundo absurdo para chocar con su realidad, como un vaso de agua con dos
cucharadas de aceite.
Emerger por encima de una tierra sin humanidad y mirar al fondo, descubrir que no eres tan magnífico pero sí fantástico, así que te buscas la mecha y te fabricas una vela... Agua, aceite ya tienes.
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